Tomar el vuelo

Una de las mayores debilidades que tiene el servicio de transporte aéreo en el país es la escasa conectividad regional. La dificultad de conectar personas y mercados por falta de vuelos directos retrasa el desarrollo socioeconómico de muchas ciudades, especialmente aquellas intermedias que buscan tener presencia nacional. Frente a las circunstancias, el próximo gobierno debería centrar en este aspecto un frente de acción prioritario, a través de la promoción de políticas de acceso que les aflojen las riendas a las limitantes.

Una solución parcial se acaba de dar con la decisión de la Aerocivil de autorizarles a 54 empresas de taxis aéreos la prestación de servicios de aviación comercial en rutas que no son operadas por las aerolíneas regulares, como es el caso de Cali-Mocoa, Bucaramanga-Puerto Carreño o Pereira-Riohacha. Medida que faculta a las compañías a realizar reservas y vender tiquetes y que se pondrá en período de prueba durante siete meses, hasta el 31 de enero próximo.

En un país como el nuestro, de compleja topografía, son numerosos los lugares apartados que están sometidos al aislamiento y para los que el servicio de transporte aéreo comercial resultaría más ágil y ventajoso que la construcción de carreteras 4G. En reciente encuentro con la prensa el presidente de Easy Fly, Alfonso Ávila, propuso al Gobierno que se siente a dialogar con las aerolíneas para revisar el escenario, definir necesidades e incentivos, e incluir en el Plan Nacional de Desarrollo soluciones integrales en infraestructura y accesibilidad aérea.

Easy Fly, un ejemplo de emprendimiento empresarial, es pionera en el proceso de colonización de dinámicas ciudades arrinconadas por la falta de conectividad, y hasta sus aeropuertos lleva aviones para prestar transporte directo, evitándoles a las comunidades extensas y costosas conexiones con las grandes capitales. Destinos como Medellín-Quibdó o Cúcuta-Arauca han logrado unirse por los aires en escasos 30 minutos, logrando una considerable ventaja en tiempo, al compararse con el viaje por tierra que demoraría más de 12 horas.

La demanda en muchas ciudades intermedias presenta indicadores positivos y la opción del servicio aéreo se convierte en una gran oportunidad para repartirles beneficios a poblaciones y a empresas comerciales. Easy Fly conecta centros urbanos como Apartadó, Arauca, Armenia, Corozal, Ibagué, Quibdó, Valledupar y Yopal, y este año registra un crecimiento en ventas del 48% frente al mismo período de 2017, gracias a un significativo aumento del tráfico de pasajeros transportados durante este primer semestre.

La compañía proyecta hacer presencia en diez nuevos destinos para atender una demanda de servicios que está desestimada. Entre las rutas que contempla atender figuran Barrancabermeja, Caucasia, Florencia, Puerto Asís y Tumaco, junto a los atractivos turísticos de Bahía Solano, Guapi y Mompox. La ampliación del portafolio le comprometerá incorporar siete aeronaves: cuatro ATR42, con capacidad para 50 pasajeros, y tres ATR72 para 70 ocupantes, como parte de una operación comercial que viene en camino.

Atender un potencial mercado ignorado por las grandes aerolíneas exigirá de voluntad política y de un trabajo articulado para fijar prioridades. Los niveles de ocupación elevan los indicadores y ponen sobre la mesa un atractivo pastel del que quisieran participar algunas compañías de aviación. Para darle vía libre a un proceso exitoso deberá seguirse trabajando en el mejoramiento de la infraestructura aeroportuaria, con énfasis en la implementación de pistas de aterrizaje que se ciñan a los requerimientos futuros. Como punto de partida para el crecimiento de las ciudades y la generación de puestos de trabajo, los aeropuertos son piezas importantes en la cadena de valor.

Para el sector turístico tener acceso a ciudades pujantes y dinámicas que sufren problemas de conectividad pero reúnen condiciones suficientes para acceder al portafolio de la industria es una coyuntura prometedora. Entrar a descubrir la magnitud de tanta belleza natural escondida y promover el desarrollo de comunidades que deberían estar escribiendo historia será posible, si el Estado, que suele andar elevado, les permitiera tomar el vuelo.

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@Gsilvar5

 

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